Luces y sombras de las elecciones en Honduras

 

Con un golpe de estado y otros problemas sociopolíticos en su haber, el país vecino se enfrenta nuevamente a un proceso electoral que no ha resultado en otra cosa que suspicacias, protestas y declaraciones alarmantes.  Hasta el momento, la situación ha degenerado hasta en un toque de queda en las principales concentraciones habitacionales, debido a protestas desarrolladas por inconformes con el lento proceso de contabilización de votos por parte de la dependencia electoral estatal.
A todo esto, por momentos pasados el principal opositor del gobierno, Salvador Nasralla, se declaraba como ganador, para después, según el último escrutinio, quedar en segundo lugar por escasos votos, frente a un Juan Orlando Hernández que va camino a un segundo periodo de mandato. Ante esto, el Abogado Diego Granada brinda su punto de opinión al respecto y muestra como el asunto va más allá de un simple escrutinio de boletas marcadas con una equis. Para él, el asunto estriba en las incostitucionalidades que se están generando desde el ejecutivo hondureño, tales como presionar al congreso del vecino país para  establecer una sala constitucional y así reformar a su favor las leyes y entonces permitirse un segundo periodo como presidente, haciendo caso omiso a las decisiones tomadas por el pueblo soberano. Esta decisión está cobrando ahora tintes más grises, si tomamos en cuenta las denuncias de fraude que ya resuenan.

El pueblo elige

 

Continuando, Granada hace énfasis en que a pesar de los detalles turbios con el que Juan Orlando Hernández se pretende reelegir, el pueblo hondureño acudió a las mesas electorales, demostrando una masiva participación sin precedente alguno. Así ejercen su derecho institucional al sufragio, demostrando que respetan un Estado de Derecho, pese a los elementos comentados. Con esto se esperaba entonces, tal y como sucediese hace cuatro años, continúa el experto, que el Tribunal Supremo Electoral mostrara una tendencia sobre las elecciones de manera categórica a más tardar la misma noche del pasado 26 de noviembre.
No obstante, el día después de las elecciones el mismo Tribunal aún no daba un dato concreto, ya que se eliminaron los mecanismos de conteo rápido de los votos, ante el posible fraude que pudiera existir en este punto, esto a petición de los mismos partidos políticos participantes. Es por ello que el único proceso válido, sería el conteo físico de las boletas. Haciendo que todas y cada una de las mismas tengan que ser transportadas por cualquier medio, hasta la capital Tegucigalpa. Así inició entonces una semana que ha resultada ser la más larga para el pueblo Hondureño en más de 4 años.

Detalles que oscilan en lo complejo

Hasta el día de hoy, el Tribunal Supremo ordenó que se reiniciara con el conteo de votos, y como se dijo más arriba el conteo anterior le daba la vitoria a Hernández, eso sí con escaso margen frente a Nasralla. De allí se desglosan las marchas civiles y protestas dirigidas por el mismo opositor como una muestra, según él, de que el pueblo hondureño no está de acuerdo con los datos suministrados por la dependencia gubernamental. Aunado al descontento generalizado por el toque de queda impuesto por el gobierno central y que prohibió desde el pasado jueves la circulación libre de los ciudadanos durante no menos de doce horas a partir de las 6 de la tarde.
Así organismos internacionales y países englobados hasta en la Organización de Estados Americanos o las misma Unión Europea, han solicitado que todo el proceso se lleve con total claridad y evitando esbozos de violencia callejera, tal y como ha pasado en otros países de América Latina por esta y otras razones políticas. Por otro lado, ambos candidatos dirigen a sus seguidores y se autoproclaman vencedores, todo en medio de un turbulento mar, del que solo el mismo pueblo hondureño ha demostrado sensatez, civismo y patriotismo, concluyó Granada.
Redacción:
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